"[...] Los estudiantes llamábamos con el insultante nombre del "Burro" a don Fernando Quiroz Gutiérrez, quien de tonto no tenía absolutamente nada. En mi tiempo de interno del Hospital General de la ciudad de México, tuve el honor de ayudarle a operar y durante el correr de tres horas disfruté de sus charla y de sus ocurrencias.El maestro Quiroz era un hombre de esos que llaman abiertos: sencillo, muy simpático y con un gran sentido del humor. Su forma de ser, en ocasiones algo brusca, y aquella intimidad de muchos lustros con la anatomía, habían llenado su vida de anécdotas.En su clase, cuando en la revisión de las regiones del cuerpo humano se llegaba al capítulo de órganos sexuales masculinos, el maestro, con no disimulada intención, acostumbraba pedirle a una de las alumnas que subiese al estrado y expusiera verbalmente el tema. En cierta ocasión la seleccionada fue una jovencita conocida por su timidez.—A ver señorita, tenga usted la amabilidad de hablarnos acerca del pene.—El pene profesor, es el órgano copulador masculino que mide 15 centímetros en reposo y 35 centímetros de largo, en erección.—¿Cuánto dijo usted, señorita?La alumna con cierto titubeo:—Quince centímetros en reposo y 35 durante la erección, maestro.—No señorita, repuso don Fernando, eso lo debe usted haber soñado, porque ya no se da; si acaso, en nuestros días pueda usted encontrar algunos superdotados entre los indios de la sierra de Chihuahua.La muchacha, indignada, se bajó del estrado y en un acto de enternecedora solidaridad, todas las alumnas de la clase se levantaron de sus asientos y se dirigieron indignadas hacia la puerta del aula, con lo que se hizo un gran silencio, que tan sólo rompió la voz del doctor Quiroz, para exclamar:—Señoritas, ¿dónde van con tanta premura?, el tren para Chihuahua no sale hasta las 11 de la mañana.
martes, 31 de julio de 2012
Fernando Quiroz (wikipedia)
domingo, 29 de julio de 2012
7
Ella fue de las primeras.
-¿Estás bien?
-Sí - respondió sentada en el asiento del copiloto.
-No has hablado en todo el camino.
-No he querido hacerlo- dijo sin cambiar de tono.
-Ah...
Le conté que había visto a un hombre tropezar mientras cruzaba la calle y que un auto le aplastaba la cabeza. Aún seguía algo perturbado por la imagen.
-La gente debe morir, tú y yo lo haremos también- dijo mientras bajaba el cristal.
Definitivamente debe haberle pasado algo, cuando quiera decírmelo lo hará pensé. Las semanas pasaron y cada vez se retraía más. Comenzó a no responder a sólo que yo le hiciera una pregunta directa, a levantarse exactamente cuando el despertador sonaba, a dejar el cepillo de dientes exactamente en el mismo lugar.
El momento en que me di cuenta que algo estaba mal fue una mañana mientras vestía a Melissa para llevarla a la escuela.
Me casé con ella por ser una mujer de gran paciencia, en esa ocasión Melissa se resistía a ponerse las calcetas y ella le soltó un golpe. Melissa naturalmente le preguntó entre gimoteos porqué la había golpeado
-No tengo tiempo para tus lloriqueos- le respondió.
Intervine y le dije que no la volviera a golpear, ella se dio la vuelta y fue a la cocina. La encontré viendo la Tv mientras comía un plato de cereal.
Algo iba mal.
-¿Estás bien?
-Sí - respondió sentada en el asiento del copiloto.
-No has hablado en todo el camino.
-No he querido hacerlo- dijo sin cambiar de tono.
-Ah...
Le conté que había visto a un hombre tropezar mientras cruzaba la calle y que un auto le aplastaba la cabeza. Aún seguía algo perturbado por la imagen.
-La gente debe morir, tú y yo lo haremos también- dijo mientras bajaba el cristal.
Definitivamente debe haberle pasado algo, cuando quiera decírmelo lo hará pensé. Las semanas pasaron y cada vez se retraía más. Comenzó a no responder a sólo que yo le hiciera una pregunta directa, a levantarse exactamente cuando el despertador sonaba, a dejar el cepillo de dientes exactamente en el mismo lugar.
El momento en que me di cuenta que algo estaba mal fue una mañana mientras vestía a Melissa para llevarla a la escuela.
Me casé con ella por ser una mujer de gran paciencia, en esa ocasión Melissa se resistía a ponerse las calcetas y ella le soltó un golpe. Melissa naturalmente le preguntó entre gimoteos porqué la había golpeado
-No tengo tiempo para tus lloriqueos- le respondió.
Intervine y le dije que no la volviera a golpear, ella se dio la vuelta y fue a la cocina. La encontré viendo la Tv mientras comía un plato de cereal.
Algo iba mal.
6
Los dos sentados viendo la tv, han pasado unas 3 horas. Le pregunto si quiere que le cambie de canal, me responde que no. Seguimos sentados. Es una buena noche.
4
No sé, eran las 3 am quizá. Sentí que su cuerpo se ponía sobre el mío y me frotaba su pubis , friccionando, tuve una reacción inmediata en mi sexo. Ella se quitó las bragas y el pantalón de la pijama y luego hizo lo mismo conmigo. Me quedé recostado ahí, viendo cómo su cuerpo se movía sobre mí. El vaivén de sus caderas hasta que sentí un pequeño destello de placer al sentirme venir en ella. Al pasar esto se bajo de mí y se recostó a mi lado. Volvería a pasar unas dos veces esa noche, quizá lo intentaría antes de irse a trabajar o al volver, quizá lo haría con alguien de su trabajo, quizá sucedería durante la comida y tendría de decirle que no para que Melissa no viera. Ya deben son mediados de mes, ya debe andar ovulando.
Me pregunto cuantos hijos tendríamos (si es que fueran míos) si no la hubieran ligado. Me pregunto si no habré contraído ya una enfermedad de alguien de su oficina. Me pregunto tantas cosas en estas noches de libido, tantas cosas que ella no piensa porque ahora duerme profundamente.
Me pregunto cuantos hijos tendríamos (si es que fueran míos) si no la hubieran ligado. Me pregunto si no habré contraído ya una enfermedad de alguien de su oficina. Me pregunto tantas cosas en estas noches de libido, tantas cosas que ella no piensa porque ahora duerme profundamente.
3
-¿Llamo a mamá para que venga a comer?
Ella vendría de cualquier manera, a esta hora ya debe tener hambre. Aún así le dije que la llamara. Volvió unos instantes después tomada de la mano de ella. Al aparecer por el marco de la puerta y ver la comida sus ojos sólo prestaron atención a esta. Sus manos se soltaron suavemente de Melissa y se sentaron. Esperó a que le sirviera y comió todo el plato de pollo con ensalada con las manos. Terminó y se relamió los dedos, luego se paró y se fue al baño a defecar y orinar dejando la puerta abierta.
-Al menos ya no hace en el pasillo, ¿cierto?- le dije a Melissa.
Ella vendría de cualquier manera, a esta hora ya debe tener hambre. Aún así le dije que la llamara. Volvió unos instantes después tomada de la mano de ella. Al aparecer por el marco de la puerta y ver la comida sus ojos sólo prestaron atención a esta. Sus manos se soltaron suavemente de Melissa y se sentaron. Esperó a que le sirviera y comió todo el plato de pollo con ensalada con las manos. Terminó y se relamió los dedos, luego se paró y se fue al baño a defecar y orinar dejando la puerta abierta.
-Al menos ya no hace en el pasillo, ¿cierto?- le dije a Melissa.
2
-Buenos días.
Era más por costumbre. Ella solo volteó para ver de donde venía el saludo y se dirigió a la cocina. Desde la muerte de Melissa la única persona con quien hablo es ella. Debería tenerle rencor. Quisiera tenerle rencor. Creo que estoy demasiado acostumbrado. Hacía años esta situación hubiera sido causa de tantas peleas... ahora sólo es aceptación (¿o costumbre?).
Era más por costumbre. Ella solo volteó para ver de donde venía el saludo y se dirigió a la cocina. Desde la muerte de Melissa la única persona con quien hablo es ella. Debería tenerle rencor. Quisiera tenerle rencor. Creo que estoy demasiado acostumbrado. Hacía años esta situación hubiera sido causa de tantas peleas... ahora sólo es aceptación (¿o costumbre?).
miércoles, 25 de julio de 2012
1
No, no fue como en las películas o los videojuegos; no comenzó en un pueblito de China ni por un accidente en un laboratorio biológico de Rusia, tampoco en la base subterránea secreta de una empresa multinacional. No hubo caos en las ciudades ni se vieron movilizaciones militares; tampoco ríos de sangre ni escenas de gente asesinando a sus parejas, padres, hermanos o hijos. No se dieron mutaciones grotescas o podredumbre en vida. Nadie gemía mientras caminaba arrastrando los miembros o hacían sonidos guturales.
El cambio fue tan lento que pocos se dieron cuenta qué pasaba. La mayoría no lo supo, y ahora se les ve en las calles, las oficinas, manejando automóviles en las carreteras, acostados a tu lado en la cama.
A veces espero que me llegue el momento, que empiece con los síntomas, que me vuelva parte de ellos, pero sé por esta ansiedad que me invade al pensarlo que aún no sucumbo. Las ganas de no levantarme por la mañana al sonar el despertador, la pereza y la distracción en el trabajo, el desgano al llegar a casa, sé por estas cosas que aún no caigo, que sigo siendo humano.
lunes, 9 de julio de 2012
jueves, 5 de julio de 2012
miércoles, 27 de junio de 2012
espera
¿Arrepentimiento? quizá, la sensación viscosa, el olor que lo enfermaba, el sonido de succión. Y estar ahí de nuevo, tumbado de nuevo, preguntándose de nuevo, sintiendo el asco de nuevo, sabiendo la respuesta de nuevo, saberse culpable de nuevo, prometerse de nuevo, prometerse que ya no de nuevo. Y huyendo de nuevo.
Apagó el switch, se desnudó, tomó sólo agua durante todo el día, sonrió sin razón aparente. Recordó lo que era ser feliz.
Luego vino la angustia, sigilosa como esos insectos que se suben por las patas de las camas y recorren tu piel sin que te des cuenta. Se apoderó de él, le robó el sueño que apenas había encontrado entre sus escombros.
La respiración se volvió un acto consiente como sus actos recién llevados a cabo, los demonios olfatearon en el aire, comenzaron a ladrar, ladrar, ladrar.
jueves, 21 de junio de 2012
Away, away
No era el volverte a ver, no era el volverte a sentir
era el no poder sufrirte,
era el no poder odiarte,
era el no poder amarte.
Apareces como un revoloteo, como un suspiro
perdido.
Y es el no poder pensarte, el no poder llorarte con
esos ojos que ya no me miran ilusionados,
esos ojos que ya no me miran lejanos,
esos ojos que ya no se llenan conmigo.
Sentir tu indiferencia, tu realización de mi frágil
humanidad.
Ahora te pienso y ya no estoy en tu pensamiento.
Volver a morderse el labio,
volver a morderse las uñas,
volver a morderse el deseo.
era el no poder sufrirte,
era el no poder odiarte,
era el no poder amarte.
Apareces como un revoloteo, como un suspiro
perdido.
Y es el no poder pensarte, el no poder llorarte con
esos ojos que ya no me miran ilusionados,
esos ojos que ya no me miran lejanos,
esos ojos que ya no se llenan conmigo.
Sentir tu indiferencia, tu realización de mi frágil
humanidad.
Ahora te pienso y ya no estoy en tu pensamiento.
Volver a morderse el labio,
volver a morderse las uñas,
volver a morderse el deseo.
De las cosas que llevan a otras
-¿Quieres un mezcal?
En medio de esa librería anticuada de viejos, escuchando algo que podría pasar por algo muy underground o simplemente una licuadora con piedras, se dio cuenta de la simpleza de las relaciones humanas. Aceptó el mezcal con un dejo de curiosidad y también por cortesía (el alcohol y el tabaco son sólo pendejadas que hacen los pendejos que quieren encajar en la sociedad, ¿entiendes? Los que dicen que fuman porque se sienten más tranquilos y esas mierdas son unos pendejos. Pendejos ¿entiendes? Pendejos. Le había dicho ella la semana pasada) y porque al parecer era uno bueno, dejaba un cierto gusto a madera al tragarlo, pero seguía siendo mezcal y se sentía en el estómago.
Así de simple era, hacía 5 minutos eran completos extraños, ahora con el pretexto del mezcal y las galletas y el café que ya sonaba en la cafetera vieja del estante, pasaban a ser conocidos que hablaban de libros, de los escándalos con el IAGO, del nuevo disco de los de Coito Violento, de lo que pensaban del nuevo comercial de la Tv. Los tragos de mezcal seguían, ya no eran sorbitos pequeños para evitar el ardor en la garganta, poco a poco se volteaban más fácil los vasos "es que empieza a pasar como agua" decía uno, Tatanka creo lo llamaban. Las risas fáciles aparecían, las chamarras tomaban sus lugares en los respaldos, las sillas se acercaban más.
Alguien empezó con las fotos, no sé, quizá David. Eso facilitó los abrazos, los puñetazos amigables, reírse abiertamente de los otros por su apariencia en las fotos. La persiana de la librería se cerró, más botellas se abrieron.
En algún momento el entumecimiento dio paso a la torpeza, a la indecencia, al descaro. Las risas a los abrazos, los abrazos a las caricias, las caricias a los besos. Y entonces él pensó cómo es que la había conocido hacía sólo quince días, que sólo fue necesario salir un par de veces, tomar mezcal y reír un poco para tener su lengua dentro de su boca y pensarse dentro de ella. Cómo dentro de una semana apenas y la vería para después ser sólo alguien más en sus recuerdos de algún día lejano en esa librería de viejos, tomando mezcal y riendo de Tatanka.
En medio de esa librería anticuada de viejos, escuchando algo que podría pasar por algo muy underground o simplemente una licuadora con piedras, se dio cuenta de la simpleza de las relaciones humanas. Aceptó el mezcal con un dejo de curiosidad y también por cortesía (el alcohol y el tabaco son sólo pendejadas que hacen los pendejos que quieren encajar en la sociedad, ¿entiendes? Los que dicen que fuman porque se sienten más tranquilos y esas mierdas son unos pendejos. Pendejos ¿entiendes? Pendejos. Le había dicho ella la semana pasada) y porque al parecer era uno bueno, dejaba un cierto gusto a madera al tragarlo, pero seguía siendo mezcal y se sentía en el estómago.
Así de simple era, hacía 5 minutos eran completos extraños, ahora con el pretexto del mezcal y las galletas y el café que ya sonaba en la cafetera vieja del estante, pasaban a ser conocidos que hablaban de libros, de los escándalos con el IAGO, del nuevo disco de los de Coito Violento, de lo que pensaban del nuevo comercial de la Tv. Los tragos de mezcal seguían, ya no eran sorbitos pequeños para evitar el ardor en la garganta, poco a poco se volteaban más fácil los vasos "es que empieza a pasar como agua" decía uno, Tatanka creo lo llamaban. Las risas fáciles aparecían, las chamarras tomaban sus lugares en los respaldos, las sillas se acercaban más.
Alguien empezó con las fotos, no sé, quizá David. Eso facilitó los abrazos, los puñetazos amigables, reírse abiertamente de los otros por su apariencia en las fotos. La persiana de la librería se cerró, más botellas se abrieron.
En algún momento el entumecimiento dio paso a la torpeza, a la indecencia, al descaro. Las risas a los abrazos, los abrazos a las caricias, las caricias a los besos. Y entonces él pensó cómo es que la había conocido hacía sólo quince días, que sólo fue necesario salir un par de veces, tomar mezcal y reír un poco para tener su lengua dentro de su boca y pensarse dentro de ella. Cómo dentro de una semana apenas y la vería para después ser sólo alguien más en sus recuerdos de algún día lejano en esa librería de viejos, tomando mezcal y riendo de Tatanka.
miércoles, 20 de junio de 2012
jueves, 31 de mayo de 2012
Chat
El señor bigotes un día dijo: suficiente de estas mierdas. Y así es como dejó su caja de arena, su cama mullida, su sillón mullido, su alfombra mullida, su teclado mullido, sus libros mullidos, su tele mullida, sus armarios mullidos, su dueño mullido y cambió su residencia al arbol mullido de afuera.
-0342
-0342
Ella
No estoy diciendo que sea raro, pero es esa voz la que no me deja trabajar o no trabajar, lo que sea. Estoy sentado en la computadora y me dice: "anda, ¿porqué no vemos un poco de tele?", la prendo y unos segundos después me dice "es tan aburrida, ¿porqué no sigues viendo la computadora, busca un video de gatos". Hay veces que la quiero convencer que debemos estudiar o hacer algo un poco más productivo que ver a ese lindo gato atacar unas manzanas verdes; entonces viene y me dice que no diga pendejadas, que para qué hacerlo si es tan tedioso hacerlo y que no quiere hacerlo y pues no lo hacemos.
Es bastante persuasiva debo aceptarlo, me puse a leer algo antes de hacer esto, pero no dejaba de repetirme "ve, ve, ve, ve y escribe esto" y bueno, vine y estoy escribiendo esto, aunque ahora mismo esta bastante callada la hija de puta. O quiza no es que esté callada, está dictando las cosas que debo escribir, es como cuando intento cantar en mi mente y mi garganta se mueve sin poder evitarlo, trato y trato de no hacerlo pero en las G´s o las J´s puedo sentir la constricción en mi garganta.
Recuerdo el otro día en que tenía miedo que alguien pudiera estar leyendo mis pensamientos, si sería posible hacerla a la oclumancia y bloquear aquello que no quiero que oiga, me propuse pensar en voz alta (jodido termino ¿no?: pensar en voz alta, pensar hablando en voz alta porque mi estúpido cerebro no es capaz de armar un pensamiento en un lenguaje y a la vez estar pensando en otra mierda. Es como estar cogiendo, te pones a pensar en otras cosas y cuando te das cuenta ni te estás dando cuetna del movimiento de tus caderas, push and up, push and up) pero a los cinco minutos, o quizá 30 segundos, no había nada secreto en mi mente para aquel chismoso y lascivo voyersita mental.
También es un cobarde de mierda (le pongo un género sexual masculino porque habla como hombre) me dijo que buscara a esa chica y me mantuvo como imbecil unas 3 horas haciendolo, apra que cuando la hayara me dijera una meirda como "¿sabes? mejor no le hables, ¿qué le dirias de todos modos?" Tuvo que convencerme Ella para que lo hiciera. Luego vino el momento en que le pude hablar y viene con la pendejada de decirme que le dijera "hay veces que siento que me sigues" y leugo me abandona y no me da una puta idea.
Quizás en estos momentos es cuando uno se debería de preguntar: ¿porqué entonces sigues hablando con ella (ahora es femenino por esa facilidad suya de hacerme sentir bien) si es una traicionera de mierda? Es fácil de explicar, es la única que me comprende y me dice la verdad. Ella tiene razones para enojarse conmigo también, pues a final de cuentas nunca hago caso a sus consejos y es entonces cuando le vengo llorando y me abraza en su seno y me acaricia el cabello y me da besos en la frente y lloramos juntos. In secula seculorum. Amen
Es bastante persuasiva debo aceptarlo, me puse a leer algo antes de hacer esto, pero no dejaba de repetirme "ve, ve, ve, ve y escribe esto" y bueno, vine y estoy escribiendo esto, aunque ahora mismo esta bastante callada la hija de puta. O quiza no es que esté callada, está dictando las cosas que debo escribir, es como cuando intento cantar en mi mente y mi garganta se mueve sin poder evitarlo, trato y trato de no hacerlo pero en las G´s o las J´s puedo sentir la constricción en mi garganta.
Recuerdo el otro día en que tenía miedo que alguien pudiera estar leyendo mis pensamientos, si sería posible hacerla a la oclumancia y bloquear aquello que no quiero que oiga, me propuse pensar en voz alta (jodido termino ¿no?: pensar en voz alta, pensar hablando en voz alta porque mi estúpido cerebro no es capaz de armar un pensamiento en un lenguaje y a la vez estar pensando en otra mierda. Es como estar cogiendo, te pones a pensar en otras cosas y cuando te das cuenta ni te estás dando cuetna del movimiento de tus caderas, push and up, push and up) pero a los cinco minutos, o quizá 30 segundos, no había nada secreto en mi mente para aquel chismoso y lascivo voyersita mental.
También es un cobarde de mierda (le pongo un género sexual masculino porque habla como hombre) me dijo que buscara a esa chica y me mantuvo como imbecil unas 3 horas haciendolo, apra que cuando la hayara me dijera una meirda como "¿sabes? mejor no le hables, ¿qué le dirias de todos modos?" Tuvo que convencerme Ella para que lo hiciera. Luego vino el momento en que le pude hablar y viene con la pendejada de decirme que le dijera "hay veces que siento que me sigues" y leugo me abandona y no me da una puta idea.
Quizás en estos momentos es cuando uno se debería de preguntar: ¿porqué entonces sigues hablando con ella (ahora es femenino por esa facilidad suya de hacerme sentir bien) si es una traicionera de mierda? Es fácil de explicar, es la única que me comprende y me dice la verdad. Ella tiene razones para enojarse conmigo también, pues a final de cuentas nunca hago caso a sus consejos y es entonces cuando le vengo llorando y me abraza en su seno y me acaricia el cabello y me da besos en la frente y lloramos juntos. In secula seculorum. Amen
miércoles, 30 de mayo de 2012
La otra decepción
Era tan hermosa, casi como lo de aquella canción she´s the kind of girl you want so much it makes you sorry; still, you don´t regret a single day... Ciertamente nunca le había hablado, pero es que no tenía el valor suficiente para hacerlo. Pero era de ese tipo de personas a quien no hay necesidad de hablar para saber que tienen ese algo que te hace esperar fuera de un pasillo una hora para verla pasar con sus amigos.
sábado, 19 de mayo de 2012
domingo, 13 de mayo de 2012
Foie
Se me está cayendo la casa, es tiempo de cubrir los muebles con horas perezosas, de voltear los colchones con recuerdos que saltan oxidados y se nos clavan en las espaldas.
Por más que repito el mantra esta casa sigue cayéndose. Le diste la vuelta a los platos y pintas tus silencios en las paredes. Nos sentamos en estas sillas de ilusiones, llenas de polillas que se desparraman por el suelo como nosotros mismos al sentarnos.
Los pisos se nos rompen, las losetas se nos saltan como fichas de dominós, las gotas se acumulan en cubetas y cacharros.
Se nos cae la casa, pero es más triste darse cuenta que esta no es tu casa, que solo es mía, que nunca viviste en ella. Sólo fuiste un visitante nocturno y breve, como una sombra que dejaba su aroma en mi almohada. Y es solamente eso, sólo eso y nada más que eso.
-8332
Por más que repito el mantra esta casa sigue cayéndose. Le diste la vuelta a los platos y pintas tus silencios en las paredes. Nos sentamos en estas sillas de ilusiones, llenas de polillas que se desparraman por el suelo como nosotros mismos al sentarnos.
Los pisos se nos rompen, las losetas se nos saltan como fichas de dominós, las gotas se acumulan en cubetas y cacharros.
Se nos cae la casa, pero es más triste darse cuenta que esta no es tu casa, que solo es mía, que nunca viviste en ella. Sólo fuiste un visitante nocturno y breve, como una sombra que dejaba su aroma en mi almohada. Y es solamente eso, sólo eso y nada más que eso.
-8332
miércoles, 9 de mayo de 2012
Propósitos
Una vez se dijo que no sería como los demás, que podría pasar esa noche sin intentar embriagarla, sin intentar besarla, sin intentar abrazarla para sentir esa presión a la altura de su pecho. Sin intentar resbalar en esa tibia suavidad. Se dijo que no sería como los demás.
Por horas le hizo plática amena, no de esa en que se intenta ser gracioso y atrayente: pláticas normales sobre lo impuntual que era él, sobre cómo estaba su familia y que pensaba hacer ahora de su vida. Dejaba que se apoyara en su brazo sin querer interpretarlo como una señal de algo más que eso, simplemente el que ella necesitara alguien en quien apoyarse para caminar.
Entre el alcohol, los "ya estoy peda", los "me caes bien" y los no me sueltes que me caigo, siguió su actuación de una persona agradable que asentía a sus historias y reía honestamente, no sólo como una muletilla estúpida y monótona.
Luego vino su error, algo muy simple: fueron a la casa de uno de sus amigos para pasar la noche y se acostó en la única cama del cuarto. No hubo malicia en el acto, simplemente estaba cansado y se acostó, luego vino ella y se acostó a su lado.
-Sólo te advierto que abrazo en la noche- dijo ella.
-Ahí hay una almohada- respondió él.
Su amigo se quedo un rato ahí tocando la guitarra I´m a highschool lover, and you´re my favourite flavor, love is all, all my soul... you´re my playground love hasta que ella quedó dormida. Casi naturalmente él aceptó los brazos que buscaban un abrazo. La guitarra encontró el suelo, quizá él se dio cuenta que ya no había espacio en la cama así que se fue al cuarto de su hermana.
Las respiraciones acompasadas resonaban en ese cuarto solo, sólo para ellos dos. Una vez se dijo que no sería como los demás. Esa vez, no fue esa vez.
-7232
Por horas le hizo plática amena, no de esa en que se intenta ser gracioso y atrayente: pláticas normales sobre lo impuntual que era él, sobre cómo estaba su familia y que pensaba hacer ahora de su vida. Dejaba que se apoyara en su brazo sin querer interpretarlo como una señal de algo más que eso, simplemente el que ella necesitara alguien en quien apoyarse para caminar.
Entre el alcohol, los "ya estoy peda", los "me caes bien" y los no me sueltes que me caigo, siguió su actuación de una persona agradable que asentía a sus historias y reía honestamente, no sólo como una muletilla estúpida y monótona.
Luego vino su error, algo muy simple: fueron a la casa de uno de sus amigos para pasar la noche y se acostó en la única cama del cuarto. No hubo malicia en el acto, simplemente estaba cansado y se acostó, luego vino ella y se acostó a su lado.
-Sólo te advierto que abrazo en la noche- dijo ella.
-Ahí hay una almohada- respondió él.
Su amigo se quedo un rato ahí tocando la guitarra I´m a highschool lover, and you´re my favourite flavor, love is all, all my soul... you´re my playground love hasta que ella quedó dormida. Casi naturalmente él aceptó los brazos que buscaban un abrazo. La guitarra encontró el suelo, quizá él se dio cuenta que ya no había espacio en la cama así que se fue al cuarto de su hermana.
Las respiraciones acompasadas resonaban en ese cuarto solo, sólo para ellos dos. Una vez se dijo que no sería como los demás. Esa vez, no fue esa vez.
-7232
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