Son las escrituras de madrugada en las que plasmo mis mayores mentiras. En que me digo que la amo, pero sólo pienso en una imagen que no es ella. Es la mejor hora para crear las quimeras. Tomar un poco de ella, tomar otro poco de esta otra ella, un poco de aquella otra ella.
Es la mejor hora para las mentiras. Es la mejor hora para fingir que no te amo, fingir que eres una quimera. Es la mejor hora.
viernes, 10 de agosto de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario