El problema es que he llegado al punto en que no le puedo guardar secretos, (o quizá no quiero guardárselos?) y sé que lee esto, y sé que entiende esto, y sé que quiero que lo lea. Quiero que lo leas. Y lo demás, pues sí, también lo sabes.
domingo, 1 de septiembre de 2013
sábado, 31 de agosto de 2013
vpfohp rdyiòfp.
Mi querida, ma chérie, meine kleine, my dear, yah habibti, u ypfsd rdsd `sñsntsd wir imp nidvs `srs frgomot rdp wir ñr vstvp,r.
Kwek
Kwek
jueves, 29 de agosto de 2013
A.M.
parcial 1: la querés
parcial 2: te queré
parcial 3: no querés estar con ella
parcial 4: no queré estar contigo
parcial parcial: la querés, te queré, no se quieren
parcial total: va se faire enculer
parcial total parcial: tu veux aller à te faire encouler avec elle
parcial total parcial parcial: vous ne voulez pas aller ensamble
parcial definitivo: falta de datos, falta de algo.
parcial 2: te queré
parcial 3: no querés estar con ella
parcial 4: no queré estar contigo
parcial parcial: la querés, te queré, no se quieren
parcial total: va se faire enculer
parcial total parcial: tu veux aller à te faire encouler avec elle
parcial total parcial parcial: vous ne voulez pas aller ensamble
parcial definitivo: falta de datos, falta de algo.
lunes, 26 de agosto de 2013
10:31
Y es que la he llenado de tantas de mis tristezas que ya no queda más que el cascarón de los lloriqueos.
15
Quizá es cosa de simplificar el pensamiento, deja de complicar y buscar los sinónimos como dice ella. Lo más preciso, lo más correcto, lo más idóneo, lo más mejor.
martes, 30 de julio de 2013
Schritte
Me habló alguna vez de las cosas que se rompen dentro de uno. Ella habla de cosas que se rompen continuamente. Ella me rompe continuamente.
wdfw
¿Qué pasaría su pudiera volver las cosas en el tiempo? Me refiero a poder hacer que las cosas retomaran su pasado. Hacer que la flor volviera al botón, hacer que el muerto volviera al palpitar. Hacerla olvidar los triángulos, hacerla olvidar las palabras. Volverla al día aquel, volvernos al día aquel. Manipulación transgrediendo al universo. Une merde.
plus
Porque estás aquí y porque no estás aquí. Porque ando y balanceo los brazos como niño que camina de vuelta a casa, como niño de vuelta su madre. Porque la música parece música. Porque el reloj parece un maniaco del tiempo. Porque me hace un maniaco. Porque insiste en sus manías. Porque insisto en sus manías.
lunes, 15 de julio de 2013
Nanay
El pequeño ser peludo que vive conmigo (nombre clave es lechuga) mordió el cable de mi cargador, así que me quede sin computadora por un tiempo. Tristemente escribir desde el teléfono es rrrrrequetedifícil y me tuve que quedar sin poder escribir todo este tiempo. Ahora que ya tengo otro cargador y que puedo escribir... pues no se qué hacer, jajaja.
Malditos thundercats.
Malditos thundercats.
miércoles, 3 de julio de 2013
-.-. .- --- ...
En un mundo lógico se dice: el orden de los factores no altera el producto.
Pero eso no funciona en un mundo ilógico como este, no importan los factores, el producto siempre será diferente.
Pero eso no funciona en un mundo ilógico como este, no importan los factores, el producto siempre será diferente.
Noch einmal
¿Y qué fin es el que se busca? ¿Cómo puede buscarse un fin cuando no se ha tenido un final? ¿Cómo puede buscarse un fin cuando no se ha tenido un inicio?
Caer en las búsquedas (¿búsquedas de qué?), caer en la burocracia sentimental, caer en los no porque que tal que... caer en los sí pero es que no estoy seguro de...
¿Qué somos, qué buscamos, qué deseamos? Teníamos un trato silencioso de tolerancia bidireccional. Se rompió el pacto, se volvió unidireccional. Nos volvimos presas de nuestros miedos. Nos volvimos miedo de nosotros mismos.
Y las nuevas formas aparecen, no tan nítidas, no tan claras. No se distinguen los negros de los blancos, no se define en luz y obscuridad como fuimos en algún momento: la escala de grises como forma predominante. Pero están ahí, me toman el cuello y lo aprietan, me dejan con desasosiego, te dejan con ganas de abandono. Me dejan con ganas de abandono, te dejan con desasosiego.
Y a final de cuentas es una vuelta a la semilla, sé que unas horas, unos días, unos meses -esperemos que no- esto será parte de otro círculo, uno que no quiero cerrar, que no quieres cerrar, que no queremos cerrar, que quiero cerrar, que quieres cerrar, que queremos cerrar.
Caer en las búsquedas (¿búsquedas de qué?), caer en la burocracia sentimental, caer en los no porque que tal que... caer en los sí pero es que no estoy seguro de...
¿Qué somos, qué buscamos, qué deseamos? Teníamos un trato silencioso de tolerancia bidireccional. Se rompió el pacto, se volvió unidireccional. Nos volvimos presas de nuestros miedos. Nos volvimos miedo de nosotros mismos.
Y las nuevas formas aparecen, no tan nítidas, no tan claras. No se distinguen los negros de los blancos, no se define en luz y obscuridad como fuimos en algún momento: la escala de grises como forma predominante. Pero están ahí, me toman el cuello y lo aprietan, me dejan con desasosiego, te dejan con ganas de abandono. Me dejan con ganas de abandono, te dejan con desasosiego.
Y a final de cuentas es una vuelta a la semilla, sé que unas horas, unos días, unos meses -esperemos que no- esto será parte de otro círculo, uno que no quiero cerrar, que no quieres cerrar, que no queremos cerrar, que quiero cerrar, que quieres cerrar, que queremos cerrar.
viernes, 14 de junio de 2013
miércoles, 12 de junio de 2013
El huracán
-El huracán viene- dijo ella.
Había que prepararse, reunir alimentos, agua, lámparas y baterías; había que explicarle a los demás qué estaba pasando, explicarle a los amigos que los nubarrones no eran nada de qué preocuparse.
-Podríamos guardar las cosas en cajas- dijo
Entonces era cosa de marcarlas con plumones, guardar las fotos, guardar los recuerdos. Envolver los trastes rotos y cubrir los muebles con sábanas manchadas de nuestro sudor.
Luego vendría la espera; sentarse en las sillas que no se cubrieron, dejar correr las horas, alertas a que el huracán comenzara, que aparecieran los nubarrones en el cielo azul y con el sol del medio día.
-Es un bonito día- le dije.
-Sí, lástima que esté tan nublado- respondió.
Guardar silencio, esperar.
Guardar silencio, esperar.
-Hoy me preguntaron por ti en el trabajo- le comenté queriendo hacer conversación.
-Mira cuanta lluvia, ¿crees que haya goteras?- respondió.
Subir a revisar el techo, el sol quemante en la nuca. Bajar y encontrarla nerviosa mordiéndose las uñas.
-Me asustan los truenos- dijo.
Cuestión de acercarse a ella, abrazarla torpemente como suelo hacerlo. Ella recargada en mi pecho preguntándome cuánto iba a tardar el caos, cuándo pararía de azotar el viento y la lluvia contra las ventanas, diciendo entre murmullos que estaba harta de esa obscuridad que envolvía todo. Acariciarle el cabello mientras veía las motas de polvo danzar en un rayo de luz que se filtraba desde la ventana que daba al patio, escuchar a los niños jugando afuera, algún perro ladrando.
-Moriremos aquí, no tenemos esperanza- comenzó a sollozar.
Decirle palabras tranquilizadoras, alentarla a tener esperanza en que sobreviviríamos. Darle besos suaves en la frente, alzar su mentón buscando su boca.
-Está todo perdido- dijo ella rozando mis labios- nuestro tiempo terminó.
Levantarse de la silla, dejarla ahí sollozando sola, cruzar la sala y abrir la puerta para salir a la calle, el sol que cegaba y el suave recibimiento del calor de junio. Lástima que me deje la camiseta puesta, con este sol tan abrasante y uno tan descubierto.
-Mira cuanta lluvia, ¿crees que haya goteras?- respondió.
Subir a revisar el techo, el sol quemante en la nuca. Bajar y encontrarla nerviosa mordiéndose las uñas.
-Me asustan los truenos- dijo.
Cuestión de acercarse a ella, abrazarla torpemente como suelo hacerlo. Ella recargada en mi pecho preguntándome cuánto iba a tardar el caos, cuándo pararía de azotar el viento y la lluvia contra las ventanas, diciendo entre murmullos que estaba harta de esa obscuridad que envolvía todo. Acariciarle el cabello mientras veía las motas de polvo danzar en un rayo de luz que se filtraba desde la ventana que daba al patio, escuchar a los niños jugando afuera, algún perro ladrando.
-Moriremos aquí, no tenemos esperanza- comenzó a sollozar.
Decirle palabras tranquilizadoras, alentarla a tener esperanza en que sobreviviríamos. Darle besos suaves en la frente, alzar su mentón buscando su boca.
-Está todo perdido- dijo ella rozando mis labios- nuestro tiempo terminó.
Levantarse de la silla, dejarla ahí sollozando sola, cruzar la sala y abrir la puerta para salir a la calle, el sol que cegaba y el suave recibimiento del calor de junio. Lástima que me deje la camiseta puesta, con este sol tan abrasante y uno tan descubierto.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Bebé Rocamadour, bebé, bebé
¿Encontraré a la maga? Hiciste con nosotros algo que no se hace: nos mostraste la mujer ideal. Todos buscamos a la maga en París, en las barandillas haciendo huevos fritos, escuchando a Charlie Parker, haciendo el amor en una cama rodeada de gallinas, perros, ollas sucias, decenas de vasos con puchos apagados. Un tratado sin abrir de Master & Jonson, ¿Encontrare a la maga? Bueno, dijiste Julio que podíamos encontrarla, no buscarla, que la maga iba a aparecer sin necesidad de una cita. La misteriosa ecología de la ciudad iba a juntarnos. Por tu culpa Julio las parejas salen separadas a encontrarse, la ciudad está cubierta de personas que cabecean con un aire desconcertado como un luchador después de un golpe, que espían en las esquinas buscando a ella. Te metiste en la vida, no pasa un solo embotellamiento en que no recuerde la autopista del sur. Frente a cualquier decisión, particularmente las decisiones tontas, la memoria me dicta decisiones insólitas, ¿Te acordás? A uno le pide que elija, y le dan un calentador Primus, una banana, una rubia de costumbres elásticas. Para desconcierto de la población y el obispo local, todos nos quedamos con la banana. Me aterra tu posibilidad de vomitar conejitos a la mañana, Julio, ya es suficiente que en la mañana el sueño duela en los ojos o el meo se resista a salir. No puedo perdonarte lo de los conejitos, tampoco lo del limite. Yo vivía tranquilo imaginando es pared, no tenias que decirme que la pared era una soga que se podía saltar. En ese ring los contornos se pierden, la conciencia se pierde. Vivíamos tranquilos en nuestro metro cuadrado antes que apareciera el hombre más alto del mundo con los ojos separados como los de un novillo, con el brazo en alto señalando hacia allá, hacia allá, a la conciencia, a la soga, a lo extraordinario saltándonos encima como un gato. Julio, Julio, es natural que interpretes esto como un reproche, yo quería ser feliz, hacer asados, mirar como despegan los aviones del aeroparque, no necesitar a la maga, no plantearme ni siqueira si la vida tiene una direccion. Tiene una sola, y es el futuro, no hay dos futuros, hay el mio. No hay conejitos en la garganta ni instrucciones para subir una escalera. Yo quería ser feliz, imaginarme hasta acá, no hasta allá, no hasta donde nunca podré llegar. Sacudirme la libertada como una araña del pantalón, tirarme la araña a la cabeza, eso hiciste, pelo de araña, mi cabeza se mueve lentamente, nunca sé en qué pueda terminar. Volverme cursi y niño, abrirme a la confusión. Te imagino cada vez que miro por la ventana o por un tunel o por un ojal, sé de memoria que podríaas estar en cualquier lado, ahora mismo, cagandote de risa.
-Fragmento o comentario, no sé bien a la carta de la maga a Rocamadour, Rayuela.
-Fragmento o comentario, no sé bien a la carta de la maga a Rocamadour, Rayuela.
sábado, 11 de mayo de 2013
Flup
Fabricaciones de las fabricaciones de las fabricaciones, la falta de remordimiento y la falta de restablecimiento.
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