Porque estás aquí y porque no estás aquí. Porque ando y balanceo los brazos como niño que camina de vuelta a casa, como niño de vuelta su madre. Porque la música parece música. Porque el reloj parece un maniaco del tiempo. Porque me hace un maniaco. Porque insiste en sus manías. Porque insisto en sus manías.
martes, 30 de julio de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario