Las cosas que se dijeron, las cosas que se hicieron, las promesas hechas, las promesas rotas.
Del apego surgió el deseo, del deseo la lujuria y el ansia de posesión; y de esto la pasión y a la ira. La ira, la ira, la ira, dies irae, dies illa, solvet saeclum in favilla.
Pero al final, no lo sé, quizá dejar que las cosas vuelvan a su curso, quizá es así como debe ser: sanar, lamer las heridas; y un día al despertar veré tu rostro, like in the old times.
Respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
respira,
sigue
respirando.
Now, we are one, in everlasting peace.

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