Dijo adiós y se alejó. El cabello ondeaba en su espalda al compás de su trote mientras se perdía entre la multitud hasta que no fue distinguible.
Y el miedo surgió, el miedo de que no volvería y el último recuerdo sería ese abrazo y ese beso.
No alarms and no surprises, please.
viernes, 3 de noviembre de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario