Mis días de agua, agua roja y pegajosa.
Agua que mancha las sábanas y colchones,
agua que se queda pegada en las piernas;
en nuestros sexos.
Y es que estos días parecen de agua.
Nuestros días felices y apacibles,
días de retozar y de sensualidades,
Jadeos en los oídos, lenguas húmedas
con sabor amargo.
Y es que estos días parecen de agua.
Se escapan entre las manos
y por más que uno quiera retenerla
se filtra en los dedos cansados de
tanto ir haciendola de "empanaditas".

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