04/09/10
Y me pregunto por qué es tan insensible, nunca hay una caricia, una palabra dulce, al menos un "gracias". Siempre se va directo a mis senos; los aprieta, los jala y no me deja hasta que está satisfecho. Lo peor de todo es que en cuanto termina conmigo se va con otra, siempre quiere más.
Una ves que está satisfecho se va tarareando y nos ignora hasta el día siguiente, dejándonos tan solas y adoloridas.
Hay veces que quisiera huir, pero sé que sin él no puedo vivir.
Estoy tan triste.
-Diario de una vaca lechera.

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