domingo, 20 de agosto de 2017

E.M.

Entró ebrio y se revolvió entre las sabanas, convulso entre el vómito y las lágrimas. Los gimoteos resonaban en el cuarto azul y cortinas blancas, los gimoteos resonaban dentro de él, alcanzando recovecos que insistía en no tocar pero que el alcohol ayudaba a encontrarles camino.
Las dulces cosas de la vida, todos las amamos.


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