jueves, 12 de septiembre de 2013

A.P.

A veces los recuerdo son para mantenerse con uno. Aveces los recuerdos no quieren mantenerse en uno.
Son extraños esos seres, los recuerdos me refiero. De hábitos nocturnos, se te cuelgan de los párpados y te retrasan el sueño. Se cuelan en tus pensamientos en los momentos más perezosos provocando una sucesión de sonrisas, angor pectoris y mocos.
Sería bueno tomarme el remedio para los recuerdos, pero me son agradables para pasar el tiempo, menos cuando ellos pasan el tiempo conmigo.

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